El presidente de Bolivia, Evo Morales, y los indígenas que acampan a las puertas de su despacho para exigir que detenga las obras de una carretera en un parque natural de la Amazonia no han logrado acordar ni siquiera cómo ni dónde dialogarán.
Morales criticó la negativa de los indígenas a ir a la sede de la Vicepresidencia, adonde los citó con la excusa de obras en su despacho, mientras ellos insisten en hablar en el Palacio Quemado, sede del Gobierno, como ofrecieron varios ministros durante la marcha de 66 días que llegó triunfal a La Paz.