La representante en Guatemala del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Liliana Valiña, y la oficial a cargo de Unicef en el país, Mariko Kagoshima, creen que se pudo actuar más rápido para velar por los derechos de la niñez y prevenir la muerte de 40 jóvenes en un albergue.
Justo una semana después de que estallara la tragedia en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, las representantes de los dos organismos internacionales, en una entrevista con Efe en Ciudad de Guatemala, se mostraron convencidas de la necesidad de cambiar el sistema y articular una protección por y para los menores.
"Había esfuerzos hacia esta dirección. Y eso tenemos que reconocerlo. No es que el Estado no estuviera haciendo nada, (...) cruzado de brazos, pero se hubiera podido haber hecho mucho más rápido (...), antes de que pasara esta tragedia", dijo Kagoshima.
