Un ataque preventivo podría ser una de las "cosas bastante severas" que el presidente Donald Trump dijo que está considerando respecto a Corea del Norte, pero es una medida con tantos riesgos que es una de las opciones menos probables.
Ni siquiera un "ataque quirúrgico" contra instalaciones nucleares y de misiles destruiría el arsenal norcoreano o impediría que su líder, Kim Jong Un, responda rápidamente con artillería de largo alcance que podría cobrar la vida de muchos surcoreanos en cuestión de minutos.
Entonces podría darse un combate abierto. Y aunque el jefe del Pentágono, Jim Mattis, afirma que Estados Unidos dominaría, también cree que sería una "guerra catastrófica".
Ayer jueves en Polonia, Trump dijo que es momento de confrontar a Corea del Norte, y subrayó " hay cosas bastante severas en las que he estado pensando", aunque "no significa que vayamos a hacerlas".
Trump no mencionó cuáles son las "severas" opciones que sopesa tras el lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental por parte de Corea del Norte el 4 de julio, y que tiene el alcance para llegar a territorio estadounidense.
Naciones Unidas
Más de 120 países tienen previsto aprobar hoy un tratado para prohibir armas nucleares, un pacto con el que esperan hacer avanzar el desarme, pero que ha sido boicoteado por todas las potencias atómicas.
El texto ha sido negociado durante las últimas tres semanas en la sede de la organización y está listo para su adopción, confirmó ayer la presidenta del proceso, la diplomática costarricense Elayne Whyte.
Estados Unidos se opone al tratado, alegando que ante la amenaza de países como Corea del Norte sigue necesitando armamento nuclear para protegerse.
Reto
Según el presidente Trump, sus asistentes no han descartado la posibilidad de un conflicto bélico contra Corea del Norte, un rival que desafía las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
