Rod Soto, secretario de Hack Miami, una comunidad de "hackers éticos" del sur de Florida (EE.UU.), afirmó que no hay duda de que Rusia es "parcialmente responsable" del ciberataque global con fines extorsivos que ha dejado más de 200,000 afectados desde el viernes.
Soto dijo que fue el grupo The Shadow Brokers, piratas informáticos "vinculados al Kremlin", el que publicó un código que figuraba en archivos de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos que fueron pirateados.
Una vez publicado, los cibercriminales pueden bajar el código y adaptarlo a sus propósitos, que son obtener dinero a cambio de decodificar los sistemas operativos o determinados ficheros de las computadoras que previamente han infectado con el "ransomware" WannaCry y que quedan inaccesibles para sus usuarios, señaló Soto.
"Han abierto la caja de Pandora", señaló en referencia a The Shadow Brokers este especialista en seguridad informática que usa sus conocimientos y habilidades para moverse en la red exclusivamente del lado de la ley.
Soto se mostró seguro de que habrá diversas mutaciones del WannaCry y destacó que los países del tercer mundo, donde hay un mayor número de usuarios de programas copiados ilegalmente, pueden ser los más afectados si no se pone coto al WannaCry.
Como primera medida preventiva, Soto recomendó instalar en cada computadora la actualización MS17-010 que Windows sacó en marzo y sobre todo tener "precaución y sentido común" a la hora de abrir mensajes de correo, pues el WannaCry entra por esa vía.
Soto se mostró seguro de que se llegará a dar con los responsables y opinó que los "hackers éticos" pueden ser de gran ayuda pues están en primera línea de la lucha contra los ciberdelincuentes.
Para este experto en ciberseguridad, hay que seguir la pista del dinero para dar con los autores del ciberataque global.
Los extorsionadores informáticos exigen a sus víctimas el pago con "bitcoins" (monedas virtuales), que "no están sujetas a regulaciones, no tienen limitaciones en las cantidades y son difíciles de rastrear", según señaló Soto a Efe en una entrevista realizada en enero pasado con motivo de una reunión de Hack Miami en la que se trató de este y otros delitos cibernéticos.
El FBI, en un comunicado de 2015, cifró en $18 millones el costo para los consumidores de la ciberextorsión.
Putin: "La fuente primaria del virus son los servicios secretos de EE.UU."
El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que Rusia no tiene nada que ver con el ciberataque global y acusó a los servicios secretos de Estados Unidos de ser "la fuente primaria del virus".
"Creo que la dirección de Microsoft ha señalado a los servicios secretos de EE.UU. como la fuente primaria del virus. Rusia no tiene nada que ver con esto", dijo Putin en conferencia de prensa en Pekín, donde participó en el Foro de las Nuevas Rutas de la Seda.
Las instituciones públicas rusas "no han sufrido daños importantes, ni los bancos, ni el sistema sanitario ni otros, aunque en general, no hay nada de bueno en esto y es preocupante", subrayó en alusión a los efectos del ciberataque.
El presidente de Microsoft, Brad Smith, advirtió de que el acopio de vulnerabilidades informáticas por parte de los gobiernos se ha convertido en un patrón emergente que causa daños generalizados cuando la información se filtra.
"Hemos visto aparecer en WikiLeaks vulnerabilidades almacenadas por la CIA, y ahora esta vulnerabilidad robada a la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) ha afectado a clientes en todo el mundo", criticó Smith, pronunciándose sobre el origen del fallo en Windows que el software maligno WannaCry aprovecha.
El "ransomware" WannaCry, que exige un pago en la moneda digital bitcoin para recuperar el acceso a los ordenadores, ha golpeado a centros de salud en el Reino Unido, grandes empresas en Francia y España, la red ferroviaria en Alemania, organismos públicos en Rusia y universidades en China, entre otros.
Responsables de ciberataque han recaudado menos de $70,000, según EE.UU.
Más de 300,000 computadoras en 150 países han resultado infectadas desde el viernes por el ciberataque global, pero sus responsables han recaudado menos de 70.000 dólares (63.774 euros) con su chantaje a los afectados por el virus para que pagaran por recuperar sus datos, informó el Gobierno de EEUU.
Ninguno de los sistemas del Gobierno estadounidense han resultado hasta ahora afectados por el virus global, según aseguró a los periodistas el asesor de seguridad nacional del presidente Donald Trump, Tom Bossert, quien insistió en que Estados Unidos "no fabricó" el virus, como ha sugerido Rusia.
El ciberataque "se ha extendido a unos 150 países y afectado a más de 300,000 máquinas, aunque la buena noticia es que las tasas de infección se han ralentizado a lo largo del fin de semana", indicó Bossert en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
Pese al ánimo lucrativo de los responsables del virus, "parece que se han pagado menos de $70,000 en rescates", y que quienes han hecho esos pagos no han logrado "recuperar ninguno de sus datos", aseguró Bossert.
Estados Unidos ha resultado menos afectado que otros países, aunque el virus sí ha llegado a algunas compañías como la empresa de envíos FedEx y ha complicado las actividades estadounidenses del gigante español de telecomunicaciones Telefónica, añadió el funcionario.
El asesor de Trump subrayó que el Gobierno estadounidense no "fabricó" el virus, y que la NSA "no ha desarrollado ninguna herramienta para quedarse con datos por medio del pago de un rescate".
"Esto es algo desarrollado por las partes culpables, potencialmente criminales o Estados-nación extranjeros, que lo han fabricado para difundirlo mediante documentos adjuntos (en correos electrónicos) y causar infecciones", afirmó Bossert.
El funcionario no quiso precisar, sin embargo, si la NSA ha usado o desarrollado alguno de los componentes que contiene el virus, al asegurar que no podía profundizar en esos temas relativos a actividades de inteligencia.
Bossert aseguró que Estados Unidos está "trabajando para conseguir que los responsables del ciberataque rindan cuentas", y pidió a quienes no han instalado el último parche de seguridad proporcionado por Microsoft que lo hagan para proteger sus equipos.
El programa informático de chantaje WannaCry, que exige un pago en la moneda digital bitcoin para recuperar el acceso a los ordenadores, ha golpeado a centros de salud en el Reino Unido, grandes empresas en Francia y España, la red ferroviaria en Alemania, organismos públicos en Rusia y universidades en China, entre otros.
Estragos en Asia por ciberataque en medio de peticiones de mayor seguridad
Asia sufrió nuevos estragos por el ciberataque mundial, y los expertos hacen recomendaciones para que se refuerce la seguridad y el anuncio de China sobre una nueva versión del virus.
Esa mutación del virus WannaCry, descubierta en China, ha conseguido burlar allí las medidas implantadas tras el primer ataque, que ya ha afectado a unas 30,000 empresas e instituciones educativas del país.
De hecho, el experto informático del Reino Unido que consiguió inhibir el ataque horas después de su inicio advirtió de que nuevas versiones del virus se propagarían con bastante probabilidad.
Ante esta situación, Pekín alertó de los "desafíos sin precedentes" a la seguridad informática causados por el "ransomware" WannaCry, que limita o impide a los usuarios el acceso al ordenador o a ficheros a menos que paguen un rescate,
En un comunicado de la Administración del Ciberespacio, el Departamento de Seguridad Pública de Pekín y la Comisión Municipal de Economía y Tecnología de la Información de Pekín, se afirma que no puede evitarse una mayor propagación de este programa maligno.
A falta de datos oficiales concretos en China, un análisis de la compañía de antivirus Qihu 360 cifró en miles los ordenadores infectados, en concreto 29,372 de compañías u organismos oficiales (sobre todo en las provincias orientales de Jiangsu y Zhejiang), de ellos 4,341 de instituciones educativas, las más perjudicadas.
También se han visto afectados hospitales, estaciones de tren, universidades, oficinas gubernamentales y de correos o gasolineras.
En Japón, mientras tanto, alrededor de 2,000 ordenadores de unas 600 empresas, entre ellas la tecnológica Hitachi y el fabricante automovilístico Nissan, sufrieron los estragos del ciberataque mundial.
Pese a ello, el Gobierno nipón consideró bajo el impacto en el país de WannaCry, aunque las autoridades estudian la situación para poder tomar medidas.
Sobre el origen del fallo en Windows que el software maligno aprovecha, el presidente de Microsoft, Brad Smith, ha alertado de que el acopio de vulnerabilidades informáticas por parte de los gobiernos se ha convertido en un patrón emergente que causa daños generalizados cuando la información se filtra, y ha pedido a las autoridades ver lo ocurrido como una "llamada de atención".
Europa
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se manifestó con prudencia sobre el ciberataque global y rechazó especular sobre el origen de lo ocurrido, a la espera de tener más datos para hacer comentarios al respecto.
En Europa se sigue de cerca la situación y la Comisión Europea informó de que las instituciones y agencias de la Unión Europea (UE) no sufrieron esa acción, al tiempo que alertó de que "el uso de ciberataques para fines criminales es una amenaza creciente que requiere una respuesta global coordinada de la UE y sus Estados miembros".
La Comisión afirmó que está en "estrecho contacto" con el Centro Europeo de ciberdelincuencia, en Europol, que trabaja a su vez con el equipo de respuesta de emergencia informática de la UE, los países afectados, unidades de cibercrimen o socios de la industria privada, para "mitigar las amenazas y asistir a las víctimas".
Mientras tanto, la Sanidad británica evalúa el impacto del ciberataque y ha pedido a los pacientes que no anulen de momento sus citas médicas.
El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), que se vio afectado por el virus, sufrió cancelaciones de intervenciones quirúrgicas y hubo que retrasar citas y desviar ambulancias, aunque los historiales de los pacientes, según el Ministerio de Interior, no se vieron comprometidos.
En Francia, el fabricante automovilístico Renault informó hoy de que se ha reanudado la actividad en "la práctica totalidad de las plantas" en las que se había decidido una suspensión total o parcial por el ciberataque que sufrieron sus sistemas informáticos.
En Europa, además de la sanidad británica, el "ransomware" WannaCry, que exige un pago en la moneda digital bitcoin para recuperar el acceso a los ordenadores, ha afectado a grandes empresas en Francia y España, la red ferroviaria en Alemania o a organismos en Rusia.
Categoría
- Inicie sesión para enviar comentarios
old id
1069968
Autor
Miami/Washington/Pekín/ Redacción Internacional/EFE
Fecha y hora de publicación
