Las fuerzas de seguridad de Venezuela han arrestado a por lo menos 102 miembros de las fuerzas armadas por sospecha de delitos como rebelión y abandono del deber desde el comienzo en abril de una ola de protestas contra el presidente Nicolás Maduro, de acuerdo con documentos presumiblemente militares obtenidos por The Associated Press.
La mayoría de los soldados están detenidos en la prisión de Ramo Verde, en las afueras de Caracas, de acuerdo con listas proveídas por un funcionario del ejército a condición de preservar el anonimato por temor a represalias.
Aunque 13 de los detenidos, incluyendo dos capitanes del ejército, aparecen listados con cargos de rebelión y traición, la mayoría estaban por delitos menos graves, como deserción, abandono del deber y robo de propiedad de las fuerzas armadas que no obstante apuntan a un vasto problema de indisciplina.
Las listas parecen dar credibilidad a reportes de que a medida que se profundiza la crisis en Venezuela, las fuerzas armadas presentan crecientes indicios de dudas entre los soldados. Maduro ha estado usando a las fuerzas armadas para aplastar las protestas contra su gobierno, en choques que han dejado al menos 90 muertos y centenares de heridos y arrestados.
Todos los soldados al parecer fueron arrestados antes del 14 de junio y es imposible sobre la base de los documentos saber los detalles de los casos individuales. La AP no pudo verificar independientemente la autenticidad de las listas, pero provinieron de una fuente bien informada.
En abril, un teniente en un estado occidental cortó su tarjeta de identificación militar ante vítores de partidarios. Después, tres tenientes rechazaron públicamente a Maduro como comandante en jefe y escaparon a Colombia. "Hay ruido de sables en los cuarteles”, dijo uno de los tenientes, José Alejandro Méndez, en una entrevista con Blu Radio desde el exilio. “Existen diferentes células, organizándose de manera independiente. Otras, de manera coordinada. Pero se está buscando una salida al conflicto que se vive en el país”.
El incidente más espectacular ocurrió el 27 de junio, cuando un inspector de la policía se robó un helicóptero, disparó contra los edificios de la Corte Suprema y el Ministerio del Interior, y colocó videos en redes sociales en los que llamó a una revuelta de las fuerzas de seguridad. Pero no ha habido indicios de una rebelión en respuesta, y el ataque no causó daños ni heridos.
Maduro ha advertido reiteradamente de posibles golpes. En un desfile militar de la semana pasada, les advirtió a oficiales recién ascendidos sobre las gestiones de reclutamiento que realiza un ex oficial no nombrado, a quien él y el difunto Hugo Chávez acusaron una vez de tratar de orquestar un golpe con ayuda de la CIA.