El presidente ruso, Vladímir Putin, lamentó ayer la aprobación por la Cámara de Representantes de EE.UU. de un proyecto de ley que incluye nuevas sanciones a Moscú y achacó las medidas a una supuesta "histeria antirrusa" y a las luchas internas entre el presidente Donald Trump y sus rivales políticos.
"Se trata ante todo de una histeria antirrusa que tiene el propósito de utilizar los sentimientos contra Rusia con fines de política nacional, en la lucha entre el presidente Trump y sus oponentes políticos", afirmó Putin, durante una breve visita a Finlandia.
Putin consideró "muy lamentable" que se hayan deteriorado las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, ya que ello afecta a la cooperación en la lucha contra el terrorismo, la resolución de conflictos, el combate del crimen organizado o la protección del ambiente.
El pasado martes, la Cámara Baja de EE.UU. aprobó casi unánimemente un proyecto de ley para aumentar las sanciones contra Rusia.
Putin calificó las nuevas sanciones de "realmente cínicas" y advirtió que Rusia se verá obligada a dar una respuesta acorde.
