Bucear entre miles de volúmenes de manga y trasnochar perdido en sus historias es la propuesta de Manga Art, un hotel que abrirá sus puertas en febrero en Tokio con el objetivo de satisfacer el apetito del lector y mostrarle joyas desconocidas.
El concepto del alojamiento es muy similar al de un hotel cápsula con dormitorios de dos metros de largo, por unos 1.2 metros de ancho y un metro de alto construidos en el interior de estructuras en color blanco inmaculado con baldas repletas de tomos que permiten al huésped pernoctar, literalmente, envuelto en cómics. El hotel se sitúa en Jimbocho, el barrio tokiota de los libros por excelencia, hogar de editoriales, más de un centenar y medio de librerías y tiendas de segunda mano. "Queríamos diferenciarnos escogiendo este lugar", explicó Masayoshi Mikoshiba, cofundador del espacio, durante la presentación del establecimiento.VEA TAMBIÉN Senador Rubio: Las cuentas venezolanas en EE.UU. quedan en manos de Juan Guaidó
Mikoshiba considera que otros barrios de acceso más común, como Akihabara, Shibuya o Shinjuku, no se lo habrían permitido.
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Esto significa que en principio las series están distribuidas en pisos diferentes según se enfoque, una limitación a la que se está buscando una solución, como establecer determinadas horas al día para que pueda transitarse libremente por los dos pisos para escoger los títulos, apunta Yasukazu Yoshitama, otro de los fundadores. Para Yoshitama una de los puntos fuertes del hotel es que puede contribuir a que el lector encuentre mangas desconocidos y conozca a gente que comparta esta afición. Los mangas son "algo que nos puede emocionar, que nos aporta valor y que son simplemente piezas de literatura increíbles", expone con entusiasmo. "El protagonista del hotel es el manga, por eso he creado un espacio para destacarlos", dice el arquitecto, Tan Yamanouchi. Pese al espacio reducido y el gran volumen de material, ha conseguido crear un espacio diáfano y acogedor en el que perderse unas horas.Elegir los títulos "ha sido difícil", reconoce Mikoshiba, que si bien explica que "no existe un límite de años de publicación en la selección, algunos son ya difíciles de encontrar (...), por lo que la mayoría son de los últimos 10 años".