La Iglesia católica mexicana afirmó que el robo de combustible en México, que recientemente ha causado graves altercados, exhibe las "redes siniestras" entre el poder y el crimen organizado, así como la impunidad y la corrupción del país.
"Sin embargo, el huachicol -como se conoce al robo de combustible- teje redes más siniestras que, al igual que en otras actividades ilícitas, involucran a autoridades en colusión con el crimen organizado", señaló la Arquidiócesis de la Ciudad de México.
En un artículo publicado en el semanario católico Desde la fe, la Iglesia recordó que directivos de Petróleos Mexicanos (Pemex) han reconocido que hay trabajadores implicados en la sustracción ilegal de combustible de sus ductos.
El texto recordó que este delito es una "actividad lucrativa" en un mercado negro "creciente y boyante", pues en cinco años aumentó más del 400%.
