La Corte Suprema de Brasil decidió que los presos que cumplan su condena en cárceles con problemas de hacinamiento tienen derecho a recibir una indemnización por parte de la administración pública.
El fallo sienta jurisprudencia para el resto de tribunales del país con causas semejantes, que fijarán una indemnización cuyo valor variará en función de cada caso.
El máximo órgano judicial brasileño discutió el asunto a raíz de la demanda de un condenado del estado de Mato Grosso do Sul, en la región centro-oeste, que cumplió su sentencia en una celda con capacidad para 12 personas pero en la que había decenas de reos.
