Indignación por veto de Trump a musulmanes

Protestas en el Aeropuerto de Internacional John F. Kennedy, en Nueva York, por el arrestos de dos iraquíes. AP
Protestas en el Aeropuerto de Internacional John F. Kennedy, en Nueva York, por el arrestos de dos iraquíes. AP

El veto temporal a la entrada de ciudadanos de varios países de mayoría musulmana decretado por el presidente de EE.UU, Donald Trump, provocó el caos y la indignación en medio mundo, mientras numerosos viajeros veían bloqueado ya su acceso a territorio estadounidense.

Las medidas aprobadas por Trump bajo el pretexto de "proteger al país de la entrada de terroristas extranjeros" fueron inmediatamente denunciadas ante la Justicia por un grupo de organizaciones de derechos que las consideran anticonstitucionales.

La orden suspende durante 90 días la concesión de visados y la entrada a todos los ciudadanos de Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen hasta que se adopten nuevos procesos de escrutinio, al tiempo que frena todas las acogidas de refugiados durante 120 días.

 

Multitud de personas sufrían ya el impacto directo de unas medidas muy criticadas tanto dentro como fuera del país.

Padres que viajaban a EE.UU. para reunirse con sus familias, estudiantes en universidades estadounidenses o refugiados que huían de la guerra estaban entre los primeros afectados.

A lo largo del día, fueron conociéndose casos de personas a las que no se les permitió volar rumbo a Estados Unidos desde lugares como Egipto, Turquía u Holanda, y de otros que fueron bloqueados a su llegada al país.

 

En Nueva York, más de una decena de personas fueron retenidas en el aeropuerto internacional JFK, incluidos dos ciudadanos iraquíes que habían obtenido visados especiales para trasladarse a EE.UU.

Uno de ellos, Hameed Jhalid Darweesh, fue liberado tras horas de detención y después de la mediación de varias organizaciones y de dos congresistas demócratas.

Darweesh, de 53 años, había obtenido un visado para él y su familia tras haber cooperado durante años con las fuerzas armadas estadounidenses en Irak.

 

"Apoyé al Gobierno de EE.UU. desde el otro lado del mundo, pero cuando llegué aquí me dijeron 'no' y me trataron como si me hubiese saltado las reglas o hubiese hecho algo malo", lamentó el hombre en declaraciones a los periodistas, en las que agradeció el apoyo de muchos estadounidenses.

Además de indignación, en las primeras horas de aplicación las medidas de la Casa Blanca provocaron confusión y caos en ciudades y aeropuertos de todo el mundo dada la falta de claridad sobre ciertos detalles.

Por ejemplo, el Gobierno tardó hasta media jornada en confirmar de forma semioficial que el veto temporal afecta también a los ciudadanos de esos siete países en cuestión aunque sean residentes permanentes en Estados Unidos.

 

Si actualmente se encuentran fuera del país, esas personas, que en muchos casos llevan décadas residiendo legalmente en EE.UU, deberán obtener una exención para poder volver a territorio estadounidense en un proceso que se decidirá caso por caso, según dijo a los periodistas un funcionario gubernamental.

Según cálculos de la web de investigación periodística ProPublica basados en datos estadísticos, unos 500,000 ciudadanos de esos siete países han recibido la residencia permanente durante los últimos 10 años.


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Nueva York | EFE | @PanamaAmerica
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