El último aliento de un severo sistema invernal de tormentas castigó a California con torrenciales aguaceros y feroces vientos, luego de romper récord de lluvia, inundar caminos y de crear olas enormes durante el fin de semana.
Al menos cuatro personas murieron y varias fueron rescatadas de áreas donde el agua se empozó durante las tres tormentas que se desataron en cuatro días.
Cayó granizo sobre la costa noroeste de Los Ángeles en el condado de Santa Barbara, donde se emitió una advertencia de tornado por un breve período. No se reportaron tornados, pero las ráfagas de viento alcanzaron los 97 kilómetros por hora.
Precauciones y advertencias de inundación siguieron en pie para gran parte del sur de California, un día después de que se acumularan casi 10 centímetros de lluvia en el sur de Los Ángeles, con inundaciones de caminos, caída de árboles y la posibilidad de deslaves.
El tráfico estuvo complicado para los conductores.
