Israel recuerda durante las próximas veinticuatro horas, a los más de 23 mil 500 soldados y miembros de los cuerpos de seguridad muertos en servicio, en una jornada de luto de paraliza el país y llena de visitantes los cementerios militares.
En una ceremonia en el Muro de las Lamentaciones de Jerusalén, el lugar más sagrado para el judaísmo, las más altas autoridades del país y cientos de familiares de esos militares se concentraron.
"Recordamos que nuestra libertad es sacrosanta pero dura, que nuestra existencia y libertad tienen un precio", dijo el presidente israelí, Reuvén Rivlin.
