Brasil sobrepasó este sábado las 10.000 muertes por coronavirus, una cifra que sitúa al país como sexto del mundo más afectado por la pandemia, a la que el presidente, Jair Bolsonaro, insiste en restar importancia con gestos considerados frívolos, como el paseo en moto acuática ayer.
El gigante sudamericano, de 210 millones de habitantes, alcanzó los 10,627 fallecidos tras sumar otros 730 diarios, en tanto que el número de infectados asciende ya a 155.939.Mientras, el presidente brasileño se paseó en una moto acuática en un lago de Brasilia y se hizo fotos con algunos seguidores.
VEA TAMBIÉN Barack Obama califica de "desastre caótico" la respuesta de Donald Trump contra el coronavirus
Según la prestigiosa revista científica británica "The Lancet",la mayor amenaza para la capacidad de Brasil de responder con éxito a la propagación del COVID-19 "quizás sea su presidente, Jair Bolsonaro".
En un editorial, que volvió a ser publicado este sábado, "The Lancet" señaló que el mandatario brasileño "no solo sigue sembrando la confusión al burlarse abiertamente" de las medidas de distanciamiento físico y cuarentenas adoptadas por los gobernadores y alcaldes, sino que también ha perdido a dos "importantes e influyentes" ministros en las últimas tres semanas.
Se tratan de Luiz Henrique Mandetta, como ministro de Sanidad, y del exjuez Sergio Moro, titular de Justicia, dos de los altos cargos más populares del Ejecutivo.VEA TAMBIÉN Los gatos son una especie más susceptible al coronavirus, afirma la OMS
Si por un lado el sistema hospitalario en muchos de los 27 estados brasileños está al borde del colapso, el Gobierno se vio sumido en una crisis política después de que Bolsonaro despidiera a su entonces ministro Mandetta, un defensor de las medidas de aislamiento social.
Pocos días después, el popular ministro Moro, exjuez de la operación anticorrupción Lava Jato, presentó su renuncia y, en un explosivo pronunciamiento, sugirió que Bolsonaro pretendía "interferir" en la Policía Federal, lo que obligó a la Fiscalía General a iniciar una investigación, bajo la tutela de la Suprema Corte. En el escenario económico, la pandemia del coronavirus empieza hacerse sentir en la ya anémica economía brasileña, lo que llevó a que los economistas proyectaran una caída drástica en el Producto Interior Bruto (PIB) del país del 3.34 % este año. En medio de las proyecciones negativas, Bolsonaro defiende la "vuelta a la normalidad". Esta semana, el mandatario acudió a la sede del Supremo Tribunal, acompañado de influyentes empresarios y algunos ministros, para abogar por el retorno de la actividad económica, suspendida en todo el país por la COVID-19. En una reunión con el presidente de la máxima corte, José Antonio Dias Toffoli, el mandatario reiteró su opinión de que "algunos estados y municipios fueron muy lejos" con las medidas restrictivas, pese a que la comunidad científica estima que la pandemia aún no ha llegado a su pico. Esta reunión de Bolsonaro y los empresarios con el Poder Judicial fue considerada por muchos como una manera de presión del Ejecutivo. Gobernadores desoyen a Bolsonaro y endurecen restriccionesA pesar de los repetidos ataques y censuras de Bolsonaro al aislamiento, los gobernadores y alcaldes han endurecido las medidas restrictivas en todos los 27 estados del país debido a la acelerada expansión de la pandemia.
Sao Paulo y Río de Janeiro, dos de las regiones más azotadas por el coronavirus, han prorrogado sus cuarentenas hasta el 31 de mayo y los respectivos gobernadores, Joao Doria y Wilson Witzel, no descartan la posibilidad de un confinamiento total. Asimismo, el llamado "lockdown" ya está vigente en el estado de Maranhao, en el nordeste de Brasil, y en 10 municipios del amazónico estado del Pará, mientras que diversas ciudades han anunciado su implementación a partir de la próxima semana, entre ellas Niteroi y Sao Gonçalo, en la región metropolitana de Río de Janeiro.
¡Mira lo que tiene nuestro canal de YouTube!