La coalición internacional, liderada por EE.UU., justificó el derribo de un avión sirio por su derecho a defender a sus aliados, las milicias de Fuerzas de Siria Democrática (FSD), después de un supuesto ataque de las fuerzas leales al presidente Bachar al Asad.
En un comunicado, la coalición precisó que un caza F18E Super Hornet estadounidense derribó un avión SU-22, después de que la aeronave siria lanzara bombas a las FSD cerca de la localidad de Al Tabqa, ubicada a unos 62 kilómetros al oeste de la ciudad de Al Raqa, en el noreste del país.
Antes de ese bombardeo, tropas leales a Al Asad atacaron a las FSD en Al Tabqa, dejando a varios milicianos heridos y forzando que ese grupo abandonase la ciudad, según la misma fuente.
La primera respuesta de la coalición fue enviar un avión a hacer una "demostración de fuerza", lo que inicialmente frenó el avance de las tropas sirias.
