Bajo la consigna "Estamos hartos", cientos de manifestantes marcharon ayer en diversas ciudades rusas para exhortar al presidente Vladímir Putin que no se presente a reelección. Hubo decenas de arrestados en San Petersburgo y otras localidades.
La manifestación central en Moscú se desarrolló pacíficamente, a pesar de no contar con autorización. Cientos de personas se desplazaron de un parque a un edificio cercano del Gobierno para presentar cartas en las que pedían a Putin que desistiera de presentarse en 2018.
Pero en San Petersburgo, periodistas de The Associated Press presenciaron decenas de arrestos. El grupo OVD-Info, que monitorea la represión política, informó de 20 arrestos en Tula, 14 en Kemerovo y más en otras localidades.
Putin no ha dicho si tiene el plan de postularse a reelección.
Domina la política rusa desde que llegó a la presidencia en la víspera de Año Nuevo de 1999, tras la renuncia de Boris Yeltsin.
Presión
Cuando los límites constitucionales lo obligaron a dejar el Kremlin, fue primer ministro en 2008-2012 y siguió siendo el hombre fuerte de Rusia.
Las manifestaciones de ayer indicaron que las fuerzas marginadas de la oposición seguirán presionando.
