Funcionarios de la agencia espacial estadounidense (NASA) determinaron que los restos del satélite ROSAT que estaba desactivado, se esparcieron sobre el sur del océano Pacífico, muy lejos de toda masa terrestre grande.
Según la agencia, la Fuerza Aérea calculó que el satélite entró en la atmósfera terrestre el sábado, en algún punto por encima de Samoa Estadounidense.
Pero sus fragmentos no empezaron a impactar el agua hasta 480 kilómetros al nordeste, o sea al sudoeste de la Isla de Navidad.
Los expertos creen que más de 20 piezas de metal cayeron a lo largo de una franja de 800 kilómetros.
Los científicos dijeron que era posible que algunos fragmentos hubiesen caído en el noroeste de Canadá, pero la NASA indicó que los cálculos más recientes indican que cayeron antes de lo que pensaban.