Europa sufre esta semana su segunda ola de calor de este verano, con temperaturas que superan los 40 grados en gran parte del continente y que han obligado a tomar medidas especiales incluyendo restricciones de tráfico.
Bélgica, Italia, Francia y Luxemburgo son este miércoles los países más afectados y todo parece indicar que también lo serán este jueves, cuando se espera que los termómetros continúen en valores inusuales para las zonas más calurosas. Así, el Instituto Real de Meteorología de Bruselas, la capital de los belgas, decretó -por primera vez en la historia de este país fundado en 1830- la alerta roja por calor, que se suma a la falta de lluvias en una zona habituada a constantes precipitaciones, lo que augura un período de sequía "bastante importante" según la entidad.VEA TAMBIÉN Fiscal de la trama rusa Robert Mueller reitera ante el Congreso que "no" exoneró a Trump
Italia cuenta también con cinco ciudades en alerta roja -Bolzano, Brescia, Florencia, Perugia y Turín-, aunque este jueves será peor, con 13 localidades afectadas -Roma, Bolonia, Génova, Trieste, Pescara o Verona entre otras- por temperaturas que llegarán a máximas de entre 38 y 40 grados.VEA TAMBIÉN Según medios puertorriqueños: La dimisión de Ricardo Rosselló es "inminente"
A falta de fuentes como en Roma, algunos londinenses han optado por bañarse en el Támesis, con consecuencias trágicas ya que tres personas desaparecieron en distintos tramos del río después de que fueran vistos entrando en él en la tarde del martes. Y en España, las temperaturas también son altas, pero técnicamente no se padece una ola de calor en este momento. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) fija varios factores para declarar la existencia de una ola de calor como la duración del episodio -un mínimo de tres días consecutivos- y las temperaturas alcanzadas en cada región -no es lo mismo padecer 39 grados en Santoña que en Écija-, que deben registrar máximas por encima del percentil del 95% de su serie máxima diaria en el período 1971-2000. Un reciente estudio publicado por AEMET alertaba precisamente de que las olas de calor son diez veces más frecuentes ahora que a principios del siglo XXI. Por ejemplo, 2017 registró 5 olas de calor -una de ellas duró 9 días- que azotó a 30 provincias y 2015, 2 -aunque la primera duró 26 días- con el mismo territorio afectado. En comparación, en 1975 y 1976 sólo hubo 1 por año -la más larga duró 4 días- y afectó apenas a 14 provincias.Un reciente estudio publicado por AEMET alertaba precisamente de que las olas de calor son diez veces más frecuentes ahora que a principios del siglo XXI.