Con el lema 'Unidos por un cambio global', los 'indignados' apuestan por que "personas de todo el mundo tomarán las calles y las plazas".
Desde la aparición del movimiento, que arrancó con una protesta de cientos de personas en Madrid el 15 de mayo, los 'indignados' y grupos de parecida filosofía como 'Occupy Wall Street' ('Ocupa Wall Street') quieren hacer de este 15-O una jornada simbólica, reuniéndose ante sedes financieras como Wall Street, la City de Londres o el Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort.
A primeras horas de este sábado, Sídney, Hong Kong y Tokio arrancaban las protestas, adaptándolas a sus diferentes reivindicaciones: mientras que unas cien personas en Tokio enfocaban su enfado en el accidente nuclear de Fukushima, en Sídney unos 600 australianos añadían los derechos de los aborígenes.
"Desde América a Asia, desde África a Europa, la gente se está levantando para reclamar sus derechos y pedir una auténtica democracia", añade el manifiesto del 15-O. "Los poderes establecidos actúan en beneficio de unos pocos, desoyendo la voluntad de la gran mayoría", sigue. "Hay que poner fin a esta intolerable situación".