Manifestaciones complican inicio de presidencia de Trump

Existen planes para una protesta masiva en la que se muestre el trasero en la Torre Trump de Chicago. Están en curso boicots a compañías que venden la línea de ropa de Ivanka Trump o que se anuncian en el programa "Celebrity Apprentice" de la cadena NBC, donde Trump sigue siendo un productor ejecutivo.

El período presidencial de Donald Trump inició el 20 de enero. FOTO/AP
El período presidencial de Donald Trump inició el 20 de enero. FOTO/AP

Beligerante como de costumbre, Donald Trump minimizó las encuestas que muestran bajos índices de aprobación a su labor y las calificó como "noticias falsas". Pero sin importar cuál sea su opinión, la oposición a su presidencia parece estar ampliándose.

Sea en las salas de juntas de las corporaciones o en los pasillos del Congreso, Trump está enfrentando intentos sin precedente de perturbar incluso la más básica de sus funciones presidenciales. Es un esfuerzo en desarrollo, mayormente de ciudadanos comunes, que apunta a seguir a Trump y a sus potenciales partidarios a dondequiera que vayan, y existen primeros indicios de que está teniendo un impacto.

El simple nombre de Trump es suficiente para desencadenar indignación. Existen planes para una protesta masiva en la que se muestre el trasero en la Torre Trump de Chicago. Están en curso boicots a compañías que venden la línea de ropa de Ivanka Trump o que se anuncian en el programa "Celebrity Apprentice" de la cadena NBC, donde Trump sigue siendo un productor ejecutivo.

 

Las oficinas del Congreso están siendo inundadas con correos electrónicos, mensajes de redes sociales y llamadas telefónicas que han colapsado las líneas. Cientos de manifestantes están acudiendo en masa a edificios del ayuntamiento y oficinas locales de Congreso, en algunos casos en distritos fuertemente republicanos, para manifestar su oposición a los seleccionados por Trump al gabinete, a sus planes sobre el sistema de salud y a las restricciones a refugiados.

El objetivo, dicen los organizadores de algunas de las acciones, es la resistencia. Es una estrategia que los demócratas dicen que aprendieron del éxito del movimiento Tea Party, el cual obstaculizó la agenda del presidente Barack Obama a través de protestas, campañas de acción política puerta por puerta y activismo en internet.

"La lección de los últimos ocho años es, tristemente, que la resistencia implacable funciona", dijo el legislador demócrata Gerry Connolly. "Debido a que todo se reduce a la base electoral, señalaré simplemente que nuestra base es más grande que la de ellos, y está irritada".

 

Trump y algunos republicanos minimizan el asunto y califican a los manifestantes como malos perdedores que no quieren aceptar el resultado de la elección. Los partidarios del presidente, en estados como Iowa y Wisconsin, le aplauden considerándolo un hombre de acción que está cumpliendo sus promesas de campaña de actuar rápidamente y sacudir a Washington.

Aunque encuestas recientes muestran que sus índices de aprobación están en cuarenta y tantos por ciento, un nivel bajo para un presidente nuevo, Trump las rechaza y califica como falsas.

"Cualquier encuesta negativa es falsa, como las encuestas de CNN, ABC, NBC en la elección. Lo siento, la gente quiere seguridad fronteriza y revisión extrema", tuiteó el lunes. "Yo tomo mis propias decisiones, mayormente con base en datos, y todos lo saben".

 

La base electoral de Trump probablemente lo recompensará por sus acciones, dicen ex asistentes de la Casa Blanca, quienes señalaron que todos los presidentes enfrentan oposición y manifestaciones públicas.

"Sólo es un problema si él permite que le impidan hacer lo que busca realizar", dijo Ari Fleischer, vocero de George W. Bush, quien recordó una escala en Portland, Oregon, durante una gira, cuando manifestantes lanzaron piedras a la caravana presidencial.

 


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Washington/AP
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