Cientos de personas marcharon en el sur de Texas hacia el río Bravo para oponerse al muro que el gobierno del presidente Donald Trump quiere construir en el río que delimita parte de la frontera con México.
Fue la primera protesta de importancia en el estado contra los planes de la obra.
Los manifestantes cruzaron el terraplén Rio Grande (nombre con el que se conoce en inglés al río Bravo), donde el gobierno federal quiere construir parte de las primeras secciones del muro.
Muchos de los participantes reconocieron que seguramente no podrán detener el proyecto, a pesar de que el Congreso aún no ha firmado su financiación.
Sin embargo, dijeron esperar atraer la atención internacional a la causa y persuadir a los legisladores que todavía no han votado sobre la propuesta.
Encabezada por un monaguillo que portaba un incensario, la procesión comenzó justo después del amanecer en la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad texana de Mission. La procesión creció mientras se dirigía hacia el río Bravo.
