Científicos españoles han concluido que los niveles altos de algunos metales y metaloides presentes en nuestro cuerpo, como el selenio y el níquel, pueden reducir el riesgo de padecer cáncer de páncreas, según informaron fuentes de esa investigación.
El estudio del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Hospital del Mar (IMIM) confirma que, por el contrario, los niveles altos de otros metales como plomo, arsénico y cadmio aumentan el riesgo de padecer dicha enfermedad.
En colaboración con investigadores norteamericanos, los científicos españoles han comparado los niveles en el cuerpo de 12 elementos (metales pesados, metaloides y minerales) en 118 pacientes con cáncer de páncreas y en 400 pacientes hospitalarios sin esta patología.
"Analizamos las concentraciones de estos elementos en las uñas de más de 500 personas, ya que esos niveles son indicadores fiables de lo que el cuerpo ha acumulado en el último año", según Núria Malats, investigadora del grupo de epidemiología genética y molecular del CNIO y directora del estudio.
Los resultados del estudio se sustentan incluso después de tener en cuenta otros factores de riesgo del cáncer de páncreas, como el tabaquismo, la diabetes o el sobrepeso. "Entender el papel de estos elementos en el desarrollo del cáncer de páncreas servirá para aplicar medidas de prevención, como evitar la contaminación por los metales tóxicos", concluyó.