Cientos de miles de mujeres se concentraron el sábado en Washington y otras ciudades alrededor del mundo para demostrarle a Donald Trump que no las callarán durante los próximos cuatro años.
"Marchamos por el núcleo moral de nuestra nación, contra el cual nuestro nuevo presidente libra una guerra", dijo la actriz América Ferrara en el acto. "Nuestra dignidad, nuestro carácter, nuestros derechos han sido atacados y una plataforma de odio y división tomó el poder ayer. Pero el presidente no es Estados Unidos... Nosotros somos Estados Unidos y estamos para quedarnos".
Las mujeres alzaban carteles con leyendas como "Las mujeres no retrocedemos" y "Menos miedo más amor", además de otros que criticaban las posiciones de Trump sobre el aborto, la salud, la diversidad y el cambio climático.
Desde temprano se advirtieron señales de que las multitudes superarían en número a las que asistieron a la investidura de Trump en la víspera. Funcionarios municipales dijeron que los organizadores de la Marcha de Mujeres sobre Washington habían duplicado su cálculo inicial a 500,000 a medida que crecían las concentraciones y se hacía imposible tomar el metro.
Se planeaban más de 600 "marchas hermanas" alrededor del mundo, en las que no faltaba la presencia de muchos hombres. Los organizadores calcularon que participarían unas 3 millones de personas en total. En Chicago se canceló la marcha posterior a la concentración, a la que asistieron unas 150,000 personas.
Mientras las manifestantes se concentraban en el National Mall, el parque de los monumentos nacionales, Trump iniciaba su primera jornada completa como presidente en un oficio en la Catedral Nacional, un rito tradicional al día siguiente de la investidura.
A su regreso a la Casa Blanca su caravana de vehículos pasó junto a grupos de manifestantes que difícilmente podía dejar de ver.
Las participantes están "ofendidas y asustadas" por el nuevo presidente y quieren mayor voz para las mujeres en la vida política, de acuerdo con la declaración de los organizadores.
La marcha tuvo el apoyo significativo del mundo del espectáculo. La lista de oradores en Washington incluía a Scarlett Johansson, Ashley Judd, Melissa Harris-Perry y el documentalista Michael Moore. Estaba prevista la asistencia de Cher, Katy Perry y Julianne Moore, y actuaban entre otros Janelle Monae, Maxwell, Samantha Ronson, las Indigo Girls y Mary Chapin Carpenter.
En Washington, Cher dijo que el ascenso de Trump ha asustado a la gente "más que nunca antes". En Park City, Utah, Charlize Theron encabezó los cánticos de "el amor, no el odio, es lo que da grandeza a Estados Unidos". En Nueva York participaron de la marcha las actrices Helen Mirren, Cynthia Nixon y Whoopi Goldberg.
Uno de los emblemas de la marcha fueron los gorros "pussy cat" (gatito), que se cuentan por miles y son una respuesta al polémico comentario de Trump de que a las mujeres hay que agarrarlas por sus partes íntimas ("pussy", en inglés).
La marcha, en la que también participó el exsecretario John Kerry, surgió del impulso feminista de un grupo de jóvenes que no podían creer que un candidato que había sido acusado de acoso sexual por varias mujeres y pronunciado comentarios denigrantes sobre ese género ganase las elecciones de noviembre pasado.
A la convocatoria de Washington se habían sumado más de 600 ciudades de todo el mundo, con especial incidencia en Europa.
En Londres cerca de 80,000 personas participaron en una marcha hasta la céntrica plaza de Trafalgar, a la que se unió el alcalde, el laborista Sadiq Khan, y que contaba con el apoyo de grupos no gubernamentales como Amnistía Internacional (AI), Greenpeace y Oxfam.
"Nos manifestaremos por la protección de nuestros derechos fundamentales y por la salvaguarda de las libertades que han quedado amenazadas por los recientes acontecimientos políticos", señalaba la convocatoria difundida a través de internet.
Desde media mañana, diversas estaciones de metro del centro de Londres se vieron desbordadas por miles de personas que acudían a la protesta con pancartas en las que se leían lemas como "rechaza el odio, reclama política"; "no al racismo, no a Trump", y "combate el fanatismo".
En Manchester, Edimburgo, Belfast, Liverpool y Cardiff, entre otras ciudades del Reino Unido, se celebraron marchas similares a la de la capital británica.
En París otros 2,000 manifestantes se reunieron en apoyo a la "Marcha de las Mujeres" de Washington, convocados por el movimiento francés 'Osez le Feminisme! ("Atrévete a ser feminista")', cerca de la Torre Eiffel parisina, donde mostraron mensajes en favor de la resistencia y la lucha ante lo que Trump representa.
Además de París, otras ciudades francesas como Estrasburgo o Marsella han agrupado también a activistas feministas solidarias con la causa de "Marcha de las Mujeres".
En Barcelona varios centenares de mujeres se manifestaron en una marcha sin incidentes por el centro de la ciudad, y que contó con la presencia de mujeres estadounidenses que residen en Cataluña (noreste) y otras regiones cercanas como las Islas Baleares (Mediterráneo).
También en Ginebra varios miles de personas participaron en una protesta pacífica en la que se pudo observar un gran número de familias en un ambiente festivo y sin que se registrara ningún incidente.
El recorrido de los manifestantes siguió el malecón del lago Leman y fue más largo de lo que habían previsto los organizadores en vista de que la participación fue mucho más elevada con respecto al millar de personas que se habían anunciado con anticipación por Facebook.
Los participantes desafiaron el frío, por debajo los de cero grados, y marcharon con globos y carteles que, de manera general, proclamaban los valores de la igualdad y la tolerancia.
En China no se organizaron manifestaciones como en otros lugares por la escasa tolerancia que suelen mostrar las autoridades comunistas ante cualquier forma de expresión colectiva en público, aunque sí hubo algunas muestras de apoyo a la marcha de Washington.
Varias decenas de personas, sobre todo occidentales, se reunieron en Pekín, en un local en la popular zona de Sanlitun, convocadas bajo el lema "Remember & Resist" (Recordar y resistir) por la entidad "Democrats Abroad" del Partido Demócrata estadounidense.
Durante el acto, se pronunciaron varios breves discursos en los que se instó a los participantes a "resistir" durante los próximos cuatro años y se encendieron velas en señal de respaldo a las manifestaciones del resto del mundo.
En Lisboa varias decenas de mujeres se concentraron ante la sede de la embajada estadounidense para unirse a la llamada "Marcha de las mujeres", protestas que se celebraron también en Oporto, Coimbra, Braga y Faro.
Las marchas comenzaron a gestarse el pasado otoño entre un grupo de feministas de Oporto, quienes consideraron que tras la victoria de Trump era más necesario aún salir a la calle.
En Buenos Aires la concentración tuvo escasa convocatoria y apenas unas 100 personas se congregaron frente a la embajada estadounidense en el barrio de porteño de Palermo para secundar la multitudinaria manifestación de Washington.
En Sydney, Australia, miles de personas marcharon en solidaridad a través del parque Hydede la ciudad. Un dirigente dijo que el odio, los prejuicios y el racismo no son problemas exclusivos de Estados Unidos.
En París, miles se concentraron en los alrededores de la Torre Eiffel, cantando y portando carteles con leyendas como "lo estamos mirando, señor Trump" y "con nuestras hermanas en Washington".
En Praga, cientos de personas se concentraron en la Plaza Wenceslao a pesar del frío intenso con retratos de Trump y el presidente ruso Vladimir Putin, y banderas con leyendas como "Esto es apenas el comienzo".
Organizaciones feministas del país como "Ni Una Menos" acudieron a mostrar su apoyo a la movilización, en la que decenas de mujeres se vistieron con pancartas con mensajes como "#NotMyPresident" o "Disculpen las molestias, nos están matando".
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Autor
Washington/AP
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