Los milicianos apoyados por Irán se retiraron este miércoles del complejo de la embajada estadounidense en Bagdad después de dos días de enfrentamientos con las fuerzas de seguridad norteamericanas, pero las tensiones entre Washington y Teherán seguían siendo altas y podrían desembocar en más violencia.
La retirada se produjo tras los llamamientos del gobierno y de los principales líderes de las milicias. Con ello terminó una crisis de dos días marcada por la brecha de seguridad en la mayor y más fortificada de las misiones diplomáticas estadounidenses en el mundo. El ataque provocó que el Pentágono enviara cientos de soldados adicionales al Medio Oriente. En un asalto orquestado, cientos de milicianos y sus partidarios irrumpieron en el complejo de la embajada, destruyendo una zona de recepción, rompieron ventanas y pintaron grafitis en las paredes para protestar por los ataques aéreos estadounidenses contra una milicia respaldada por Irán durante el fin de semana, que mataron a 25 combatientes.VEA TAMBIÉN Incendios forestales en Australia han dejado 17 muertos y miles de residentes y turistas huyen de las llamas
El martes, decenas de milicianos respaldados por Irán y otros manifestantes se congregaron por segundo día en el exterior del complejo de la embajada de Estados Unidos en la capital iraquí y acamparon durante la noche. Luego y prendieron un fuego en el tejado de una zona de recepción dentro del recinto.VEA TAMBIÉN Diciembre fue el mes más seguro en El Salvador desde los Acuerdos de Paz de 1992
"Después de lograr el objetivo previsto, nos retiramos de este lugar triunfantes", dijo Fadhil al-Gezzi, un partidario de la milicia. "Hicimos que Estados Unidos cayera de bruces en la tierra".