El ministro de Justicia de Rumania, Florin Ioardache, dimitió ayer, cuatro días después de que el Gobierno socialdemócrata retirara un polémico decreto que despenalizaba ciertos casos de corrupción.
"He decidido adelantar mi dimisión de la función de ministro de Justicia", dijo en rueda de prensa en Bucarest Iordache, al que el Gobierno socialdemócrata hace responsable de la polémica norma.
"Desde que llegué al Ministerio de Justicia, me propuse efectuar todos los trámites legales para remediar una serie de problemas existentes y bastantes sensibles", agregó Ioardache, quien estaba en el cargo desde diciembre.
Tras su salida del Ejecutivo del primer ministro Sorin Grindeanu, el ahora exministro regresará a su escaño de diputado.
El primer ministro dijo que había tomado una decisión sobre la destitución de Ioardache y añadió que la idea de que un tecnócrata los releve es "buena".
