El liberal Moon Jae-in se impuso ayer en las elecciones celebradas en Corea del Sur y será el nuevo presidente del país, rompiendo con una década de dominio conservador tras el caso "Rasputina", que supuso el cese de su predecesora.
La Comisión Oficial Electoral (NEC) lo proclamó ganador con más del 88 por ciento de los votos escrutados, de los cuales Moon ha logrado el 40.28 % frente al 25.08 % de su perseguidor inmediato, el conservador Hong Yoon-pyo.
El presidente provisional, Hwang Kyo-ahn, anunciará hoy su dimisión tras mantenerse desde el pasado 9 de diciembre cuando el Parlamento destituyó a la expresidenta conservadora Park Geun-hye.
La hija del dictador Park Chung-hee está acusada de crear una red de tráfico de influencias con su amiga Choi Soon-sil, conocida como "Rasputina", por su influencia sobre la expresidenta, que supuestamente recibieron sobornos por millones de dólares de grandes empresas.
