El terremoto se sintió con fuerza en el noroeste de Irán, pero no causó víctimas ni daños de consideración, según los medios locales.
El terremoto, se sintió con una magnitud de 4.6 grados en la escala abierta de Richter en las provincias iraníes de Azerbaiyán Oriental y Occidental, fronterizas con Turquía, con el epicentro situado a 75 kilómetros de la línea divisoria de los dos países.
Dos réplicas de 5.6 grados Richter, cuyo epicentro se localizó también en Van, se pudieron sentir también en Irán sin consecuencias.
Los terremotos son muy frecuentes tanto en Turquía como en Irán.