El 15 de mayo se conformó un grupo ciudadano denominado movimiento de los indignados, o 15-M.
El grupo llevó a cabo una serie de protestas pacíficas en España con la intención de promover una democracia más participativa, alejada del bipartidismo PSOE y del Partido Popular (PP) y del dominio de bancos y corporaciones.
El 17 de mayo lograron concentrar a unas 10 mil personas en la Puerta del Sol.
Por otro lado, el 19 de junio lograron que se realizaran manifestaciones en 60 ciudades.