Autoridades de Costa Rica y Estados Unidos decomisaron este viernes en un operativo conjunto tres toneladas de cocaína que eran transportadas por el Pacífico en un semisumergible tripulado por tres colombianos y un ecuatoriano.
El ministro de Seguridad de Costa Rica, Gerald Campos, afirmó que esta es la mayor cantidad de droga encontrada en un
sumergible en aguas del país, después de un decomiso de 2,1 toneladas de cocaína efectuado en 2024.
"Vamos en una lucha frontal contra la
criminalidad organizada, le decimos a la gente que está metida en esto que los vamos a encontrar", expresó el ministro.
Los paquetes de droga
tenían impreso un código QR que se sospecha iba a ser utilizado por el destinatario del cargamento para confirmar su recepción.
Según el informe oficial, la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) dio la
alerta a las autoridades costarricenses sobre la embarcación sospechosa, lo que permitió al Servicio Nacional de Guardacostas costarricense interceptarla a cuatro millas náuticas de Cabo Matapalo, provincia de Puntarenas, en el sur del país.
Las autoridades sospechan que la droga se dirigía a territorio costarricense para luego ser
exportado a otro país.
Los detenidos, cuyas identidades no trascendieron, enfrentarán cargos por
tráfico internacional de drogas, delito que en Costa Rica se castiga con un máximo de 20 años de cárcel.
El narcotráfico y la violencia asociada a este fenómeno se ha convertido en el
principal problema de seguridad de Costa Rica, país que en los últimos años ha registrado cifras históricas de homicidios vinculados, en su mayoría, a la lucha de bandas narcotraficantes.
Según datos del estatal Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), en 2025 las autoridades decomisaron un total de
46,5 toneladas de cocaína, la segunda mayor cifra en la historia del país, solo superada por las 47,1 toneladas de 2020.
En los últimos años, el país ha intensificado sus lazos con Estados Unidos en materia de
seguridad y lucha contra este flagelo, y en marzo pasado se unió a la iniciativa regional del presidente estadounidense, Donald Trump, llamada 'Escudo de las Américas', que pretende derrotar a los carteles de la droga.