Corea del Norte celebró su sesión anual parlamentaria en un ambiente de creciente tensión regional, después de que el régimen de Pyongyang asegurara que está preparado para responder a un "ataque preventivo" de EE.UU. y condenase el envío de uno de sus portaaviones a la zona.
La sesión de la Asamblea Suprema del Pueblo (Parlamento), que se convocó para coincidir con el quinto aniversario del liderazgo de Kim Jong-un, que se celebra anualmente para ratificar las decisiones de política local adoptadas por el Partido de los Trabajadores o el Ejército.
Sin embargo, la actual situación de nerviosismo en la península coreana ha acabado por copar la atención, sobre todo después de que Pyongyang dijera que está listo "para reaccionar ante cualquier forma de guerra" que le plantee Washington, a raíz de que el Pentágono ordenara el envío del USS Carl Vinson.
El despliegue del portaaviones en la región responde al lanzamiento de un misil de medio alcance que Pyongyang llevó a cabo el pasado 5 de abril.
