Miles de opositores protestaron en Nicaragua contra la “fraudulenta reelección” del presidente Daniel Ortega, exigieron nuevos comicios y pidieron auxilio a la comunidad internacional para aplicar la Carta Democrática Interamericana en su país.
La oposición también demandó la presencia de “un grupo de alto nivel internacional” para mediar por “el retorno de la democracia” a Nicaragua.
Además, solicitaron a los “gobiernos democráticos del mundo” no reconocer la reelección de Ortega, por “ser producto de un masivo fraude electoral” e invocar el artículo primero de la Carta Democrática Interamericana, que establece el derecho de los pueblos a la democracia y el deber de los gobiernos de promover los principios democráticos.
La protesta se desarrolló sin incidentes, protegida por cientos de agentes del orden y culminó cerca de las sedes centrales del Consejo Supremo Electoral (CSE) y Policía Nacional, en el nuevo centro de Managua.
Los críticos a Ortega, quien participa en Venezuela en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), agitaban banderas de Nicaragua y portaban pancartas con leyendas que decían “No más fraude electoral”, “Yo voté una vez, y los sandinistas cuántas?” o “Nicaragua de luto”.
El empresario de radio Fabio Gadea, excandidato presidencial por la alianza Partido Liberal Independiente (PLI), principal fuerza de oposición en el país, participó en la protesta y se declaró “legítimo presidente electo”. “Todos sabemos que yo soy el presidente constitucional despojado de Nicaragua”, dijo Gadea en el principal discurso de la marcha.
Sostuvo que en los comicios pasados el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) cometió un fraude al falsificar miles de votos y entregar a menores de edad cédulas de identidad, imprescindibles para ejercer el derecho al sufragio.
“Nadie puede dudar de semejante robo”, afirmó. “Todos ustedes votaron por mí y todos nuestros votos fueron burlados. Estamos aquí para reclamar por ese fraude”, continuó Gadea.