La muerte de la mujer con la que estuvo casado 43 años y que acompañó activamente toda su carrera política supone un nuevo golpe para Luiz Inácio Lula da Silva en momentos en que enfrenta cinco procesos por corrupción y estudia disputar nuevamente la presidencia de Brasil.
Marisa Letícia Rocco, que estaba hospitalizada y en coma desde el 24 de enero por un derrame cerebral, era la segunda esposa de Lula, con quien contrajo matrimonio en 1974, cuando ambos eran viudos, y fue primera dama de Brasil entre 2003 y 2010.
"Fuerza, Lula" fue el "hashtag" más utilizado en las redes sociales en los mensajes de pésame y solidaridad para con el exmandatario y en los que se le insta a superar las dificultades para proseguir su carrera sin la que fuera considerada como su principal sustento y más cercana consejera política.
Pese a su discreción como esposa del dirigente y primera dama, Rocco tuvo participación directa en algunos de los momentos más decisivos para Lula.
