La compleja maquinaria de un intercambio de prisioneros entró en funcionamiento desde ayer, cuando centenares de prisioneros palestinos y un soldado israelí se aprestaban a regresar a casa en el acontecimiento reciente más notable en el conflicto israelí-palestino.
El acuerdo entre Israel y Hamas, que se concretará hoy, va a ejecutarse pese a críticas y apelaciones en las cortes en Israel contra la excarcelación de 1,027 palestinos por un solo sargento israelí, Guilad Schalit, en poder de milicianos en Gaza desde el 2006.
Sin embargo, en el pequeño pueblo de Mitzpé Hilá, donde reside la familia del soldado israelí Guilad Shalit, la expectación es máxima y se cuentan las horas para recibir después de cinco años al joven soldado.
"Todo el país te espera, el pueblo entero te abraza", reza una gran pancarta a la entrada de esta población de poco más de 650 habitantes, que antes de la captura de Shalit en junio de 2006 por tres milicias palestinas casi ningún israelí sabía situar en el mapa.
A pocos kilómetros de la frontera con el Líbano, Mitzpé Hilá se ha convertido en los últimos días en centro neurálgico de decenas de agentes del orden, periodistas y curiosos que se arremolinan junto a las vallas que delimitan la residencia de la familia Shalit.
Desde que el pasado martes se anunció el canje de presos entre Israel y Hamás, la población "no descansa ni duerme hasta que Guilad regrese a casa", apuntan sus vecinos.
"Estamos muy contentos, pero hasta que no lo veamos de vuelta también expectantes porque desconocemos cómo regresará", explicó uno de los ctivistas de la campaña para lograr la liberación, Ohad Kaner.
Este voluntario, que no conoce personalmente a Shalit, permaneció cerca de año y medio en la tienda establecida en Jerusalén frente a la Residencia del Primer Ministro.
El primer paso del canje será su entrega a representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Gaza por parte de las autoridades de Hamás, que deberán confirmar que está vivo y libre.
Israel dejará entonces en libertad a 27 mujeres, mientras que de forma paralela el militar israelí será trasladado a Egipto a través del paso fronterizo de Rafah, en el sur de la franja.
Otros 450 presos palestinos serán excarcelados en diversos puntos, de los que cerca de 300 irán a Gaza y 40 al extranjero.
Se espera que el soldado sea trasladado a la base militar de Tel Nof, en el centro de Israel, donde se le hará el primer chequeo médico, se duchará y verá por primera vez a su familia.
De allí viajará en un helicóptero de la Fuerza Aérea al parque industrial de Tefen, a pocos kilómetros de Mitzpé Hilá, para luego ser levado a un vehículo que le conducirá hasta su hogar.