El Gobierno británico advirtió este lunes que la actual normativa que permite a los ciudadanos comunitarios vivir y trabajar libremente en el Reino Unido "terminará" en el caso de que la salida de este país de la Unión Europea se ejecute sin acuerdo el próximo 31 de octubre.
Una portavoz del Ejecutivo de Boris Johnson aclaró que, si se da esa situación, se introducirán nuevas leyes "más duras" para aplicar a aquellas personas que vengan al Reino Unido. La misma fuente reiteró que el Gobierno conservador ambiciona implantar un sistema de puntos similar al empleado por Australia para controlar la inmigración.VEA TAMBIÉN Nuevas medidas de seguridad al reanudar las obras en la catedral de Notre Dame
Preguntado sobre este asunto, Johnson aseguró hoy que bajo su gobierno este país no será "en absoluto hostil a la inmigración" y agregó que estará "democráticamente controlada".VEA TAMBIÉN Asesor: Donald Trump "quiere echar un vistazo" para comprar Groenlandia
Bajo el acuerdo de salida negociado con Bruselas por la ex primera ministra británica Theresa May, la libre circulación se habría mantenido durante un periodo de transición de dos años tras el "brexit".