El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, afirmó que este país tratará de "poner de acuerdo a la comunidad internacional" para "aplicar más presión diplomática y económica" sobre Corea del Norte para conducirle a la desnuclearización.
Aunque recalcó que Washington mantiene "todas las opciones abiertas" para lidiar con el problema norcoreano, Pence precisó que la política de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, será "dialogar con todos los aliados en la región y del resto del mundo", dijo en una rueda de prensa en Tokio durante su visita a Japón.

"El diálogo es necesario, pero también es necesario ejercer presión", afirmó el "número dos" de la Casa Blanca, quien añadió en este sentido que EE.UU. aboga por someter a Corea del Norte a un "mayor aislamiento" y "empujarle así al abandono total de su programa nuclear".
Pence recalcó que el anterior enfoque estadounidense de "paciencia estratégica" ante Corea del Norte "ha fracasado" y sólo ha obtenido como frutos "promesas incumplidas y más provocaciones" por parte de Pyongyang, por lo que el que Gobierno que lidera Trump emprenderá por un camino distinto.
Esta nueva vía, dijo, comenzará con el intento de "unir fuerzas de la comunidad internacional," y en particular se refirió a China, Japón y Corea del Sur, países que "han mantenido a lo largo del tiempo una postura a favor de la desnuclearización de la península de Corea".
Pence se pronunció así en respuesta a una pregunta de los medios durante una rueda de prensa con su homólogo nipón y ministro de Finanzas, Taro Aso, con quien se reunió para tratar fundamentalmente asuntos económicos y comerciales.
Previamente, el vicepresidente estadounidense mantuvo un encuentro con el líder del Ejecutivo nipón, Shinzo Abe, con quien dialogó sobre la estrategia común ante los repetidos ensayos armamentísticos del régimen de Kim Jong-un, el último de los cuales tuvo lugar el pasado domingo.
EE.UU. despliega en Australia a 1,250 marines
Estados Unidos desplegó 1,250 marines en el norte de Australia, el sexto contingente de un programa de rotación, "listos para pelear" en un eventual conflicto con Corea del Norte, según un alto mando militar estadounidense.
Los marines, los primeros de la rotación de seis meses de esta temporada seca, llegaron a la base de Darwin, en el norte de Australia, donde llevarán a cabo un programa de entrenamiento.
El comandante de la Fuerza de Rotación, Brian Middleton, dijo que los militares estadounidenses están listos para combatir en caso de que aumenten las tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte.
”Siempre que una fuerza de marines se despliega estamos siempre a punto para lo que sea", dijo Middleton, en declaraciones recogidas por la cadena ABC.
El militar indicó que esta es la más compleja fuerza de aire-tierra de marines que se despliega en el norte de Australia, zona de la que destacó su importancia por su proximidad al Sudeste de Asia y al Pacífico.
