La decisión de The New York Times de reducir su plantilla de editores se enfrenta a una fuerte oposición por parte de sus periodistas, que temen que estos recortes afecten a los estándares y la calidad de los contenidos.
El diario prevé recortar alrededor de la mitad de los puestos de edición y utilizar ese dinero para contratar a unos 100 reporteros más, lo que forma parte de los esfuerzos de la compañía por mejorar la situación financiera del periódico ante la disminución de ingresos por publicidad y reforzar su edición digital.
"Reducir más de un centenar de editores a unos 50 o 55 y pretender que las historias tengan la misma calidad es asombrosamente irreal, reza una de las cartas que los periodistas enviaron a sus superiores.
Los trabajadores recordaron que estos editores salvan cada día a los reporteros de "innumerables errores" y son empleados "altamente cualificados" que se están viendo obligados a justificar su presencia.
