Cuando faltan poco más de dos meses para que EE.UU. complete su salida de Irak, se mantiene la incertidumbre sobre si dejará algunas tropas en ese país después del 31 de diciembre de 2011 y bajo qué condiciones.
El secretario de Defensa de EE.UU., Leon Panetta, apoyaba en septiembre un plan que implicaría mantener entre 3000 y 4000 soldados en Irak más allá de la retirada prevista para finales de este año con el objeto de entrenar a las fuerzas locales.
Las coaliciones políticas iraquíes aceptaron que permanezcan algunos militares estadounidenses más allá de 2011, pero acordaron no darles inmunidad.
Eso habría hecho cambiar de planes al Gobierno de Barack Obama, que habría decidido salir completamente de Irak, donde aún tiene más de 40,000 soldados, a pesar de las preocupaciones sobre la capacidad de las fuerzas de seguridad locales para mantener la estabilidad, según han publicado este fin de semana medios de EE.UU.
No obstante, portavoces del Pentágono y de la Casa Blanca han afirmado que todavía no hay ninguna decisión al respecto.