Corea del Sur pidió "medidas extraordinarias" en todos los foros regionales e internacionales contra Corea del Norte, como una posible suspensión de sus derechos como miembro de la ONU, tras el asesinato con un arma química de Kim Jong-nam, hermano del actual líder, Kim Jong-un.
"Mientras estábamos ocupados con las amenazas nucleares y balísticas de Corea del Norte en los últimos años, habíamos perdido inadvertidamente de vista otra grave amenaza que emana de las armas químicas", dijo el ministro de Asuntos Exteriores, Yun Byung-se, durante su intervención en la Conferencia de Desarme de la ONU.
Explicó que este mes el mundo se quedó "atónito" cuando se enteró de que Kim Jong-nam, hermano del líder norcoreano, había sido "brutalmente asesinado" en un aeropuerto internacional en territorio malasio y de que hubo "varios pasaportes diplomáticos y otros oficiales norcoreanos detrás de la escena".
"Pero más alarmante es que las autoridades malasias revelaron que la víctima fue asesinada con el agente nervioso VX, un arma química clasificada como arma de destrucción masiva por la ONU y que está estrictamente prohibida por las normas y resoluciones internacionales, entre ellas la Convención sobre las Armas Químicas", afirmó el ministro surcoreano.
Recordó que solo un "par de gramos de VX basta para un asesinato de masa", y explicó que Seúl cree que Corea del Norte "no solo posee gramos sino miles de toneladas de armas químicas".
