El papa pidió que las prisiones respeten la dignidad de los presos y fomenten su reinserción social, después de que 56 reos murieran en un enfrentamiento entre bandas en una cárcel brasileña.
"Renuevo el llamamiento para que los institutos penitenciarios sean lugares de reeducación y de reinserción social, y las condiciones de vida de los detenidos sean dignas de personas humanas", dijo.
Jorge Bergoglio expresó su "dolor y preocupación" por los sucesos ocurridos en una cárcel de Manaos.
