El comando de la Policía de Espírito Santo, el estado brasileño en el que una huelga de policías que concluyó esta semana provocó una ola inusual de violencia que dejó al menos 146 muertos, anunció que procesará por rebelión y motín a 1,151 de sus agentes, casi la décima parte de la tropa.
La apertura de las investigaciones administrativas fue publicada en el diario oficial del gobierno de Espírito Santo, estado que cuenta con cerca de 10 mil policías.
Los agentes que paralizaron sus actividades alegan que tuvieron que acuartelarse y abandonar sus labores debido a que sus familiares bloquearon las puertas de los cuarteles.
