La canciller argentina Susana Malcorra renunció ayer al cargo por temas personales, una baja sensible para la estrategia de proyección internacional del gobierno de Mauricio Macri.
"Nuestra canciller nos abandona, no del equipo pero sí como canciller, por temas personales", anunció el propio Macri en una declaración a la prensa en la casa de gobierno. "Cuesta encontrar en la historia una canciller como Susana. Gracias por el enorme aporte que ha hecho".
Malcorra, de 63 años, se radicará en España y desde allí continuará ligada a la administración de Macri como asesora con rango de ministro, informó por su parte el jefe de gabinete de ministros Marcos Peña.
El reemplazante de Malcorra será Jorge Faurie, actual embajador argentino en Francia, agregó Peña. El cambio se producirá el 12 de junio.
"Es un momento complejo porque estoy tomando una decisión que tiene tensiones entre responsabilidades de gobierno y responsabilidades personales. Mi familia está radicada en España y hace mucho que estamos separados", explicó la canciller al justificar su decisión.
