Cientos de miles de rumanos han vuelto a manifestarse, muchos de ellos solicitando la renuncia del Gobierno socialdemócrata, pese a que el Ejecutivo revocó ayer el impopular decreto ley que despenalizaba algunos delitos de corrupción.
Los manifestantes lanzan lemas -por sexto día consecutivo- como "Queremos que nos oigáis, no que nos mintáis" o "Lo habéis conseguido, nos habéis unido" en la plaza que está frente a la sede del Gobierno, entre silbidos, banderas y el sonido de vuvuzelas.
"No dimitiré, hemos ganado las elecciones con millones de votos", declaró el primer ministro, Sorin Grindeanu, a la televisión Antena3, y recordó que en diciembre el Partido Socialdemócrata (PSD) venció con el 45% de las papeletas en los comicios legislativos.
El número de manifestantes en la capital rumana asciende a 200,000.
