La reyerta en un penal de México que causó 31 muertos estuvo motivada por una lucha sangrienta que enfrenta a dos carteles de la droga por controlar el estado de Tamaulipas, explicaron fuentes oficiales.
Las víctimas se produjeron en el penal del municipio de Altamira, en Tamaulipas (norte del país), una región de alta conflictividad que desde comienzos de 2010 es escenario de una pelea por controlar ese área entre los carteles de “Los Zetas” y el “Golfo”.
Fuentes del gobierno de Tamaulipas que pidieron mantener en reserva su identidad, dijeron que la riña en la cárcel comenzó “al parecer como consecuencia de una disputa por el control de actividades ilícitas dentro de la prisión”.
El penal de Altamira, de mediana seguridad, tiene capacidad para 2000 reos, pero, como suele ser frecuente en los centros de reclusión de México, estaba con exceso de población carcelaria y mantiene recluidos a unos 3000 internos.
Las autoridades proseguían las tareas de identificación de los 31 cuerpos.