El robo de hidrocarburos en México se convirtió en un negocio rentable, a veces más que las drogas, y representa la segunda fuente de ingresos del crimen organizado, dijeron el investigador Armando Rodríguez Luna y el senador Roberto Gil Zuarth.
"Es una actividad muy redituable, un negocio más lucrativo, en sus periodos de mayor éxito, que las drogas", dijo Rodríguez investigador sobre crimen organizado en el Colectivo de Análisis de Seguridad con Democracia (Casede).
Gil, del grupo parlamentario del conservador Partido Acción Nacional (PAN), explicó que este delito es tan grave que ya representa "el segundo ingreso más importante del crimen organizado" en el país.
"El crimen organizado dejó de lado el negocio del tráfico de estupefacientes y se dedica a un negocio de enorme rentabilidad (el robo de combustibles), de más de $20,000 millones", apuntó el legislador.
Las nuevas penas van de 4 a 6 años de cárcel si el robo es menor a 300 litros.
