El presidente filipino Rodrigo Duterte ordenó a las fuerzas militares que preparen el despliegue de aeronaves y embarcaciones para “un aviso que podría darse en cualquier momento” de evacuar a miles de trabajadores filipinos en Irak e Irán en caso de que estalle la violencia, una medida que refleja la creciente preocupación en Asia por sus ciudadanos ante una situación cada vez más inestable en el Medio Oriente.
Otros países asiáticos con poblaciones importantes de trabajadores expatriados podrían enfrentar decisiones similares ante las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán luego del bombardeo estadounidense de la semana pasada que cobró la vida del general iraní Qassem Soleimani en Bagdad. Los ministros del gobierno surcoreano han discutido el reforzamiento de la protección de cerca de 1,900 surcoreanos en Irak e Irán. El vocero del Ministerio Indio del Exterior, Raveesh Kumar, dijo que la India “aún” no tiene planes de evacuar a sus ciudadanos de la volátil región.VEA TAMBIÉN Se derrumban varias viviendas en el suroeste de Puerto Rico por un temblor de magnitud 5,8
“El presidente Duterte ordenó a las Fuerzas Armadas de Filipinas que esten preparadas para desplegar recursos militares para repatriar a los filipinos que se encuentran en Medio Oriente, particularmente de Irán e Irak, en un aviso que podría darse en cualquier momento”, destacó el senador Christopher Lawrence Go, un aliado cercano de Duterte, quien estuvo en la reunión.VEA TAMBIÉN Aliados internacionales de Guaidó condenan "golpe al Parlamento" en Venezuela
Irán ha prometido represalias y el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que sus fuerzas responderían atacando 52 objetivos iraníes si Estados Unidos es blanco de ataques. El Parlamento iraquí también hizo un llamado a la expulsión de todas las tropas estadounidenses de su territorio, lo que podría dar nueva fuerza al grupo Estado Islámico en Irak, algo que haría del Medio Oriente un lugar mucho más peligroso e inestable.