Siete soldados turcos han muerto en el cantón sirio de Afrín en diversos enfrentamientos con milicias kurdosirias, en la jornada más sangrienta para los militares turcos desde que entraran el pasado 20 de enero en ese territorio en el noroeste de Siria.
Cinco soldados murieron en un ataque de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) contra un tanque, señala el Estado Mayor turco en un comunicado de una línea, sin dar más información sobre el incidente en el que más militares han muerto desde que se iniciara la operación.
El Estado Mayor había informado antes de la muerte de dos soldados este sábado, uno de ellos en un ataque a una posición cerca de la frontera turca que había sido tomada a las YPG días atrás.
En ese ataque con cohetes, otros seis soldados pueden haber resultado heridos, dos de ellos de gravedad, según indica el diario Hürriyet.
Otro militar murió en combates con las YPG, sin que el Ejército añadiera más detalles.