El régimen de Bachar al Asad salió indemne de otro intento de la ONU por castigarlo a causa del uso de armas químicas en Siria, gracias al apoyo que recibió de su principal aliado, Rusia, y la inesperada ayuda de China.
Gracias al veto de Rusia y China, el Consejo de Seguridad rechazó un proyecto de resolución que se venía impulsando desde diciembre pasado por el uso de armas químicas durante el conflicto bélico que estalló en Siria en 2011.
Rusia ya había anticipado que vetaría el proyecto de resolución, aunque se desconocía qué decisión iba a adoptar China.
