Eurodiputados socialistas solicitaron por carta al Gobierno guatemalteco una investigación tras la muerte de 40 adolescentes en el incendio ocurrido en el refugio de San José Pinula (Guatemala).
El presidente del grupo socialdemócrata europeo, Gianni Pitella, la vicepresidenta Elena Valenciano, y el presidente de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (Eurolat), Ramón Jáuregui, exigieron una investigación exhaustiva para depurar responsabilidades.
“El Grupo de los Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo lamenta profundamente la muerte de 40 jóvenes adolescentes en el incendio del centro estatal para menores, Hogar Seguro Virgen de la Asunción de San José Pinula.
Estamos profundamente conmovidos y trasladamos a las familias de las fallecidas y heridas nuestra condolencia y nuestra solidaridad.
Al mismo tiempo, en la carta expresan su “protesta e indignación por las condiciones en las que se encontraban los menores acogidos en ese centro”.
“Un país con derechos, una democracia de verdad, no puede mantener un centro que acoge menores excluidos y desprotegidos en condiciones infrahumanas y explotados física y psíquicamente”, añade el texto.
Por otro lado, llamaron a la Comisión Europea a “intensificar su labor de cooperación con Guatemala y prestar la ayuda necesaria que permita compensar a todos los damnificados por esta catástrofe y colaborar con el gobierno de Guatemala en un plan especial para la superación de esta situación”.
Aumenta a 40 el número de víctimas
El número de niñas y jóvenes muertas en un incendio en una casa hogar en Guatemala ascendió a 40, informaron fuentes oficiales el domingo.
Diecinueve jóvenes perecieron en el lugar 21 en hospitales, informó el Hospital Roosevelt.
Anteriormente se informó que cuatro menores que sufrieron quemaduras viajaron a Estados Unidos para recibir atención médica, mientras las autoridades investigan las causas del fuego.
Las menores fueron trasladadas la noche del sábado en dos avionetas ambulancia al Hospital Shriners para Niños en Galveston, Texas, gracias a las gestiones y apoyo financiero de esa institución, confirmó la presidencia.
Horas antes, un juez prohibió salir del país al exsecretario de Bienestar Social, Carlos Rodas, como medida preventiva mientras se investiga el incendio en la casa hogar bajo su responsabilidad jerárquica.
La vocera de la fiscalía, Julia Barrera, confirmó la prohibición para que permanezca en el país durante las investigaciones.
La presidencia aceptó la renuncia que Rodas presentó el viernes por la noche. También se prohibió la salida del país de varios trabajadores del Hogar Seguro Virgen de la Asunción.
La institución se incendió el miércoles luego de una revuelta de menores aquejadas por abusos. Según testimonios recibidos por la fiscalía y funcionarios, el fuego fue iniciado por las menores que protestaban por abusos en su contra y se agravó porque estaban encerradas bajo llave.
Unas tres mil personas se manifestaron el sábado frente al Palacio Nacional para exigir justicia por la muerte de las niñas. Al grito de "¡justicia!" los inconformes contaron hasta 39 en forma simbólica por las fallecidas. "Nos faltan 39", decían.
El presidente Jimmy Morales dijo en una entrevista televisiva con la cadena CNN En Español que las niñas estaban encerradas porque "se quería evitar una tragedia".
Previamente ese día, el mandatario reconoció en conferencia de prensa que "el Estado de Guatemala es responsable de la tragedia sucedida", ya que todas las instituciones estatales a cargo de los menores tienen cierta responsabilidad.
El Estado mantenía internados en el lugar a por lo menos 600 menores, entre niñas y varones. Desde el 2015 la Procuraduría de Derechos Humanos y organizaciones defensoras de la niñez habían denunciado vejámenes a los menores en el lugar que incluían abusos sexuales, físicos y psicológicos. La fiscalía investiga una denuncia de trata con fines de prostitución en el lugar.
Cansados de maltratos y vejaciones los menores optaban por fugarse, como el martes, un día antes del incendio. Al ser recapturadas, las niñas habrían prendido fuego a colchonetas como forma de protesta, las llamas se extendieron.
La mayoría de los familiares dicen que las niñas estaban ahí por malos comportamientos o rebeldías propias de la edad.
Claudia Tecún lloraba el viernes a la entrada del Hospital Roosevelt en Ciudad de Guatemala. Su hija Noemi, de 17 años, recibía tratamiento por quemaduras que cubrían el 70% de su cuerpo y los doctores no le daban muchas esperanzas de vida.
Familiares y amigos empezaron a sepultar el viernes a las menores fallecidas. Siona Hernández García fue una de las primeras menores del albergue en ser enterrada. Un ataúd blanco, como se acostumbra para los niños, guardó sus restos y fue depositado en un humilde nicho del Cementerio General, en la capital guatemalteca.
Carlos Soto, director del Hospital San Juan de Dios, dijo el viernes a la AP que médicos especialistas estadounidenses llegaron desde Galveston, Texas, para ayudar evaluar a las menores y apoyar en su tratamiento, y confirmó que la Procuraduría General de la Nación consiguió visas humanitarias para ocho de ellas, con la intención de que sean trasladadas a Estados Unidos para ser atendidas.
Esmeralda Argueta era vecina de Ana Roselia Pérez Junay, de 14 años, que murió tras el incendio. Argueta cuenta que acompañó a los padres de la niña desde una aldea en el departamento de Chimaltenango a la ciudad.
"Estaban muy asustados", dice. "Desde el martes fuimos a hospitales y luego a la morgue; no nos daban razón de ella. Hoy nos llamaron para decirnos que la niña estaba entre las muertas".
Hace dos años un juez les quitó a los padres a sus siete hijos, incluida Ana Roselia, por una denuncia de malos tratos que hizo una persona, cuenta la vecina.
"La última vez que vimos a la Chela (como le decían de cariño a la niña) fue hace dos meses, cuando se escapó del Hogar, donde estaba desde hace dos años", relató la vecina. "Son muy pobres, pero aunque sean pobres les daban de comer a sus hijos, no los dejaban. Decían que los maltrataban, pero no era así".
"Ella (la menor fallecida) decía que en el hogar (del Estado) les pegaban. Ya no quería estar ahí, tenía dos meses que la habían recapturado porque se había escapado con otras niñas", contó Argueta.
El Estado ha decidido pagar los entierros y servicios funerarios de las menores.
"Que no crean que porque nos dan una caja o la llevan al cementerio ahí termina todo. No, aquí debe haber justicia", afirma.
Geovany Castillo relató el jueves a la AP que su hija de 15 años, que sufrió quemaduras en la cara, brazos y manos, le contó que "el lugar estaba cerrado con llave, que entre varias niñas derribaron la puerta... Que se salvó porque puso una sábana mojada sobre ella".
El agricultor de 33 años agregó que "me dijo que sus compañeras le contaron que ahí las violaban y en protesta se escaparon y luego en protesta, para llamar la atención, les prendieron fuego a las colchonetas".
Y aunque Morales ha reconocido que el sistema de protección estatal a menores "es un sistema rígido que se vuelve insensible", y ha prometido reformarlo para proteger a 1,500 niños que están en centros públicos en todo el país, muchos levantan la voz y exigen justicia por la muerte de las jovencitas.
Traslado a Texas
Cuatro sobrevivientes del incendio fueron trasladadas el sábado en la noche a Estados Unidos.
La primera dama de Guatemala, Patricia Marroquín, acompañó a las niñas al aeropuerto de donde un avión ambulancia llegado de EE.UU. trasladó a las menores hacia un hospital de Texas.
La titular de la PGN, Anabella Morfin, explicó que la salida de las menores fue autorizada por un juzgado de paz de turno.
La PGN, dijo Morfín, tramitó los documentos ante el Registro Nacional de las Personas (Renap) y el pasaporte en la Dirección General de Migración (DGM), mientras que la embajada de Estados Unidos permitirá su ingreso sin visa.
La abogada del Estado explicó que las menores, al momento de su traslado, fueron acompañadas de los médicos que las atienden en Guatemala y en Texas serán representadas por el consulado del país centroamericano.
“Estamos en el proceso de identificar nuevos casos para poder trasladar a otras menores, pero estamos en la búsqueda de sus familiares”, añadió.
El doctor Edwin Bravo, del San Juan de Dios, había anunciado la posibilidad de que tres niñas que atiende en ese centro sean llevadas a Estados Unidos.
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Autor
Bruselas/EFE
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