Los bomberos de Londres inspeccionaban ayer jueves un edificio residencial incendiado en busca de personas desaparecidas, mientras que la policía y la primera ministra abrieron una investigación sobre el incidente letal, en tanto aumenta la presión sobre las autoridades para explicar el desastre y garantizar la seguridad de inmuebles similares en todo el país.
Al menos 17 personas murieron cuando las llamas devoraron la Torre Grenfell, de 24 pisos, la mañana del miércoles, dejando atrapadas a varias personas en los apartamentos.
El jueves aún había varias personas no localizadas y las autoridades no tenían certeza de cuántas de ellas estaban desaparecidas. Sin embargo, prevén que la cifra de víctimas fatales se incremente.
La Policía de Londres dijo que se abrió una investigación para saber si había delitos relativos al incendio, mientras que la premier Theresa May anunció una pesquisa pública, el tipo de indagatoria que se usa en temas de interés público. Además, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, pidió que se publique un reporte sobre el incidente.
