Dos hombres de Kentucky pasaron más de 20 años en prisión debido a que un jurado declaró que mataron a una mujer para congraciarse con el diablo en un ritual satánico.
Pero nueva evidencia, incluyendo ADN y revelaciones que podrían desacreditar a un testigo clave, provocaron que un juez liberara el año pasado a Jeffrey Dewayne Clark y Garr Keith Hardin y ordenara un nuevo juicio.
Ahora la principal corte del estado revisa la decisión y sopesa si es que el juez abusó de su autoridad al revertir la condena de los dos acusados en un caso que acaparó atención nacional en medio de la ola de reportes de rituales satánicos de las décadas de 1980 y 1990.
El jueves, la Corte Suprema de Kentucky escuchó argumentos de la fiscalía general del estado sobre por qué Clark y Hardin debían ser enviados de vuelta a prisión sin un nuevo juicio.
Entre la evidencia clave del juicio de 1995 se encuentra un solo cabello encontrado en los pantalones de la víctima, Rhonda Warford, que en su momento un experto señaló que era similar al de Hardin, su ex novio.
El ex detective de la policía de Louisville, Mark Handy, afirmó que Hardin le dijo que adoraba a Satán y estaba interesado en el sacrificio de personas. La policía encontró ropas manchadas con sangre junto con lo que definieron como un “cáliz” en la alcoba de Hardin, objetos que aseguran eran evidencia de que mataba animales y bebía su sangre como parte de su adoración a Satán.
Pero después, los análisis de ADN revelaron que el cabello no pertenece a Hardin. Además, la sangre en la ropa era de Hardin y no de un animal. Posteriormente se descubrió que Handy mintió bajo juramento en otro caso de homicidio, lo que la defensa afirma que cuestiona su credibilidad.
