El presidente de Estados Unidos Donald Trump, quiere aprovechar la buena acogida que tuvo su discurso ante el Congreso para avanzar su agenda legislativa, según dijo el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.
En un encuentro con periodistas sin cámaras, Spicer aseguró que el martes fue "una gran noche para el presidente", quien está "conmovido" por cómo fue recibida su primera intervención ante una sesión conjunta del Congreso.
Ese discurso "ha generado un montón de impulso", agregó el portavoz al anotar que Trump lo está aprovechando para empezar a trabajar en sus metas en reuniones con sus asesores y en un almuerzo en la Casa Blanca con el liderazgo del Senado y la Cámara de Representantes.
En su intervención, el mandatario ofreció pocos detalles sobre sus políticas, pero sí dio al Congreso unas pautas para eliminar y reemplazar Obamacare, como se conoce a la ley sanitaria del expresidente Barack Obama; pidió financiación para infraestructura y urgió a buscar compromisos que puedan producir, en última instancia, una reforma migratoria.
Pese a la falta de detalles sobre cómo piensa sacar adelante su agenda, el discurso fue bien recibido en general porque Trump usó un tono mucho más presidencial que en otras ocasiones, conciliador y optimista frente a la intervención oscura y apocalíptica del día de su investidura.
Los republicanos, preocupados por la imagen de caos que ha dado la Casa Blanca de Trump en sus primeras semanas de Gobierno, celebraron efusivamente el discurso del magnate.
De acuerdo con una encuesta realizada por CNN entre sus televidentes, el 78% consideró positivo el discurso de Trump -muy positivo el 57% y algo positivo el 21%-, mientras que solo el 21% lo vio como negativo.
Spicer adelantó que, dentro de una gira para promover su agenda, Trump visitará mañana Newport News (Virginia), donde dará un discurso desde el portaaviones Gerald R. Ford, y el viernes viajará a Orlando (Florida) para participar en un acto sobre educación.
División
Ciertamente, un día después de que el presidente hizo un llamado a la "unidad y la fortaleza", los republicanos parecían igual de divididos que antes, mientras buscan cumplir las promesas que vienen haciendo desde hace siete años: de revocar y reemplazar la ley de salud promovida por el expresidente Barack Obama. La mayoría de ellos dijeron que el discurso de Trump no había cambiado eso o que los había acercado.
"No sé si esa era su intención", dijo el senador Bob Corker, republicano de Tennessee. "Pero quiero decir que él nos dio el tipo de guía que creo la mayoría de presidentes dan en asuntos como este y ahora depende de nosotros".
Mientras los republicanos vitoreaban y los demócratas guardaban silencio el martes por la noche, Trump dijo: "Debemos de ayudar a los estadounidenses a comprar sus propias pólizas, a través de créditos impositivos y la ampliación de cuentas de ahorro para la salud pero tiene que ser el plan que ellos quieran, no el plan que el gobierno les obligue a comprar".
Latinos
Activistas y grupos defensores de los inmigrantes reclamaron acciones concretas e inmediatas al presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre la reforma migratoria que mencionó en su primer discurso ante el Congreso, pues hasta ahora solo ha generado temor con sus medidas ejecutivas.
Jorge Mario Cabrera, de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (Chirla), declaró que "las acciones hablan más fuerte que las palabras", y hasta el momento el presidente ha sido "incansable" en su retórica.
En contra, sus únicas acciones, en forma de órdenes ejecutivas y medidas para ampliar y acelerar las deportaciones.
